Amando Su Venida

por | 7 Feb, 2013

2Ti 4:1-8 LBLA  Te encargo solemnemente, en la presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a los vivos y a los muertos, por su manifestación y por su reino:  2  Predica la palabra; insiste a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con mucha paciencia e instrucción.  3  Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos;  4  y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a mitos.  5  Pero tú, sé sobrio en todas las cosas, sufre penalidades, haz el trabajo de un evangelista, cumple tu ministerio.  6  Porque yo ya estoy para ser derramado como una ofrenda de libación, y el tiempo de mi partida ha llegado.  7  He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe.  8  En el futuro me está reservada la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me entregará en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

Introducción: Amando Su Venida

El enfoque de este tiempo que hemos separado para buscar al Señor por medio del Espíritu Santo y la Palabra es crecer en el conocimiento de Jesús y su venida, a fin de “Amar su venida.” De ahí el título de la conferencia “Amando su Venida.”

Amar a Jesús es amar todo acerca de Él, especialmente aquello relacionado a su regreso. Cuando realmente amamos a una persona, deseamos estar con esa persona. ¡Amar a Jesús verdaderamente, y no amar y desear su venida es una total contradicción e imposibilidad! Debemos buscar claridad en la Biblia y arrepentirnos de nuestra incredulidad para que nuestro amor por Jesús produzca deseo y convicción acerca de su segunda venida.

En 2 Timoteo 4:1-8 escuchamos las palabras de un ya anciano y maduro apóstol cuya vida llega a su fin con la seguridad de que ha vivido en verdadera pasión (sufrimiento) por del único digno de tal devoción extrema. Poco tiempo después de escribir esta carta a su amado hijo en la fe, Pablo fue literalmente derramado como una ofrenda de libación”, al ser decapitado por causa de Jesús y su evangelio.

Su vida y sus palabras fueron un verdadero testimonio de lo que realmente significa tener pasión por Jesús y su regreso. Por eso mi intención en esta sesión es exponer este pasaje con el propósito de que juntos respondamos a Dios con todo nuestro corazón y vivamos genuinamente como aquellos que “aman su venida.”

Aunque Pablo escribió esta carta a Timoteo en relación a su rol como líder en la iglesia, su mensaje aplica totalmente a todos los creyentes hoy en día, como aquellos llamados a seguir el “ejemplo” no sólo de Timoteo sino de otros creyentes.

1Ti 4:12  No permitas que nadie menosprecie tu juventud; antes, sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, fe y pureza.

1Tes 1:6-8  Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, habiendo recibido la palabra, en medio de mucha tribulación, con el gozo del Espíritu Santo,  7  de manera que llegasteis a ser un ejemplo para todos los creyentes en Macedonia y en Acaya.  8  Porque saliendo de vosotros, la palabra del Señor ha resonado, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también por todas partes vuestra fe en Dios se ha divulgado, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada.

Te encargo solemnemente… (vv. 1-2)

1  Te encargo solemnemente[1], en la presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a los vivos y a los muertos, por su manifestación[2] y por su reino (en su venida):  2  Predica[3] la palabra; insiste a tiempo[4] y fuera de tiempo[5]; redarguye, reprende, exhorta con mucha paciencia e instrucción. 

A la luz del regreso de Jesús para juzgar a los vivos y a los muertos”, el apóstol Pablo nos hace un llamado muy urgente. Delante de Dios Padre y de su amado Hijo Jesús como Testigos, se nos advierte solemnemente que debemos predicar la Palabra para dar testimonio fiel del evangelio.

Predicar la Palabra es anunciar o publicar el evangelio en palabra y hecho, esto implica la noticia acerca del regreso de Jesús para juzgar al mundo como parte de la administración de su Reino. Esta predicación es la razón por la cual redargüimos, reprendemos y exhortamos.

Sal 76:7-9 LBLA  Tú, sólo tú, has de ser temido; ¿y quién podrá estar en pie en tu presencia en el momento de tu ira?  8  Hiciste oír juicio desde los cielos; temió la tierra y enmudeció  9  al levantarse Dios para juzgar, para salvar a todos los humildes de la tierra. (Selah)

Sal 96:10-13 LBLA  Decid entre las naciones: El SEÑOR reina; ciertamente el mundo está bien afirmado, será inconmovible; El juzgará a los pueblos con equidad.  11  Alégrense los cielos y regocíjese la tierra; ruja el mar y cuanto contiene;  12  gócese el campo y todo lo que en él hay. Entonces todos los árboles del bosque cantarán con gozo  13  delante del SEÑOR, porque El viene; porque El viene a juzgar la tierra: juzgará al mundo con justicia y a los pueblos con su fidelidad.

Mat 19:28 LBLA  Y Jesús les dijo: En verdad os digo que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, os sentaréis también sobre doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.

1Pe 4:3-5 LBLA  Porque el tiempo ya pasado os es suficiente para haber hecho lo que agrada a los gentiles, habiendo andado en sensualidad, lujurias, borracheras, orgías, embriagueces y abominables idolatrías.  4  Y en todo esto, se sorprenden de que no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan;  5  pero ellos darán cuenta a aquel que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos.

No sólo cuando sea oportuno o conveniente sino también cuando no lo sea, debemos permanecer firmes en la fe y esperanza del evangelio para redargüir, reprender y exhortar con mucha paciencia (perseverancia) e instrucción:

Redargüir[6] (convicción) – con amor, misericordia y temor del Señor debemos ser diligentes para arrepentirnos cuando somos convencidos de pecado y buscar convencer a otros por el poder del Espíritu y la verdad de las Escrituras que saca a la luz lo escondido en nuestro corazón.

Mat 18:15-17 LBLA  Y si tu hermano peca, ve y repréndelo (G.1651) a solas; si te escucha, has ganado a tu hermano.  16  Pero si no te escucha, lleva contigo a uno o a dos más, para que TODA PALABRA SEA CONFIRMADA POR BOCA DE DOS O TRES TESTIGOS.  17  Y si rehúsa escucharlos, dilo a la iglesia; y si también rehúsa escuchar a la iglesia, sea para ti como el gentil y el recaudador de impuestos.

Jua 16:8-11 LBLA  Y cuando El venga, convencerá (G.1651) al mundo de pecado, de justicia y de juicio;  9  de pecado, porque no creen en mí;  10  de justicia, porque yo voy al Padre y no me veréis más;  11  y de juicio, porque el príncipe de este mundo ha sido juzgado.

1Co 14:24-25 LBLA  Pero si todos profetizan, y entra un incrédulo, o uno sin ese don, por todos será convencido (G.1651), por todos será juzgado;  25  los secretos de su corazón quedarán al descubierto, y él se postrará y adorará a Dios, declarando que en verdad Dios está entre vosotros.

Efe 5:6-14 LBLA  Que nadie os engañe con palabras vanas, pues por causa de estas cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia.  7  Por tanto, no seáis partícipes con ellos;  8  porque antes erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de la luz  9  (porque el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad),  10  examinando qué es lo que agrada al Señor.  11  Y no participéis en las obras estériles de las tinieblas, sino más bien, desenmascaradlas (G.1651);  12  porque es vergonzoso aun hablar de las cosas que ellos hacen en secreto.  13  Pero todas las cosas se hacen visibles cuando son expuestas (G.1651) por la luz, pues todo lo que se hace visible es luz.  14  Por esta razón dice: Despierta, tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo.

1Ti 5:20 LBLA  A los que continúan en pecado, repréndelos (G.1651) en presencia de todos para que los demás tengan temor de pecar.

Reprender[7] (corrección) – una vez somos convencidos de pecado o convencemos a otros, debemos estar dispuestos a recibir corrección o amonestación a fin de no volver a hacer aquello de lo que nos hemos arrepentido. Esto realmente implica la imposición de un cambio o la prohibición de algo en particular para nuestra propia salvación a la luz de su regreso.

Mar 8:33-38 LBLA  Mas El volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió (G.2008) a Pedro y le dijo: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!, porque no tienes en mente las cosas de Dios, sino las de los hombres.  34  Y llamando a la multitud y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y sígame.  35  Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará.  36  Pues, ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma?  37  Pues ¿qué dará un hombre a cambio de su alma?  38  Porque cualquiera que se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre también se avergonzará de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.

Luc 17:1-4 LBLA  Y Jesús dijo a sus discípulos: Es inevitable que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel por quien vienen!  2  Mejor le sería si se le colgara una piedra de molino al cuello y fuera arrojado al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeños.  3  ¡Tened cuidado! Si tu hermano peca, repréndelo (G.2008); y si se arrepiente, perdónalo.  4  Y si peca contra ti siete veces al día, y vuelve a ti siete veces, diciendo: “Me arrepiento”, perdónalo.

Exhortar[8] (consolación) – al redargüir y reprender en amor y misericordia, debemos consolar y animar con palabras llenas de gracia que fortalezcan el corazón con la esperanza bendita del regreso de Jesús, llamando a los creyentes a caminar como es digno del Señor y nuestro destino eterno en El. Por lo tanto, exhortamos a fin de llamar a la gente a la fe y a perseverar en la fe por el camino de la Cruz.

Luc 3:16-18 LBLA  Juan respondió, diciendo a todos: Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más poderoso que yo; a quien no soy digno de desatar la correa de sus sandalias; El os bautizará con el Espíritu Santo y fuego.  17  El bieldo está en su mano para limpiar completamente su era y recoger el trigo en su granero; pero quemará la paja en fuego inextinguible.  18  Y también con muchas otras exhortaciones (G.3870) Juan anunciaba las buenas nuevas al pueblo.

Hch 2:36-40 LBLA  Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.  37  Al oír esto, compungidos de corazón, dijeron a Pedro y a los demás apóstoles: Hermanos, ¿qué haremos?  38  Y Pedro les dijo: Arrepentíos y sed bautizados cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo.  39  Porque la promesa es para vosotros y para vuestros hijos y para todos los que están lejos, para tantos como el Señor nuestro Dios llame.  40  Y con muchas otras palabras testificaba solemnemente y les exhortaba (G.3870) diciendo: Sed salvos de esta perversa generación.

Hch 11:20-23 LBLA  Pero había algunos de ellos, hombres de Chipre y de Cirene, los cuales al llegar a Antioquía, hablaban también a los griegos, predicando al Señor Jesús.  21  Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número que creyó se convirtió al Señor.  22  Y la noticia de esto llegó a oídos de la iglesia de Jerusalén y enviaron a Bernabé a Antioquía,  23  el cual, cuando vino y vio la gracia de Dios, se regocijó y animaba (G.3870) a todos para que con corazón firme permanecieran fieles al Señor;

Hch 14:21-22 LBLA  Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía,  22  fortaleciendo los ánimos de los discípulos, exhortándolos (G.3870) a que perseveraran en la fe, y diciendo: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

Efe 4:1-3 LBLA  Yo, pues, prisionero del Señor, os ruego (G.3870) que viváis de una manera digna de la vocación con que habéis sido llamados,  2  con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soportándoos unos a otros en amor,  3  esforzándoos por preservar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.

1Ts 2:10-12 LBLA  Vosotros sois testigos, y también Dios, de cuán santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos con vosotros los creyentes;  11  así como sabéis de qué manera os exhortábamos (G.3870), alentábamos e implorábamos a cada uno de vosotros, como un padre lo haría con sus propios hijos,  12  para que anduvierais como es digno del Dios que os ha llamado a su reino y a su gloria.

Con mucha paciencia e instrucción – este llamado urgente que nos hace el Señor por medio de Pablo requiere gran perseverancia (constancia) en la enseñanza, el arduo trabajo de hacer discípulos dignos del evangelio.

Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina… (vv. 3-4)

3  Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos;  4  y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a mitos. 

A la luz del regreso del Juez, esta es la razón por la cual es tan urgente responder a este sobrio llamado. Conforme a los deseos carnales de creyentes que no soportan la verdadera enseñanza del evangelio, se han levantado y se están levantando falsos maestros que por amor al dinero y la alabanza de los hombres ofrecen mensajes que complacen al hombre pero no a Dios.

Falsos maestros que enseñan “mitos”[9] o ideas no basadas en la verdad de la Biblia sino en la falsedad del gnosticismo, y que por lo tanto promueven una falsa gracia que lleva a los creyentes al libertinaje o el legalismo.

1Ti 1:3-7 LBLA  Como te rogué al partir para Macedonia que te quedaras en Éfeso para que instruyeras a algunos que no enseñaran doctrinas extrañas,  4  ni prestaran atención a mitos y genealogías[10] interminables, lo que da lugar a discusiones inútiles en vez de hacer avanzar  el plan de Dios que es por fe, así te encargo ahora.  5  Pero el propósito de nuestra instrucción es el amor nacido de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe sincera.  6  Pues algunos, desviándose de estas cosas, se han apartado hacia una vana palabrería,  7  queriendo ser maestros de la ley, aunque no entienden lo que dicen ni las cosas acerca de las cuales hacen declaraciones categóricas.

2Pe 1:16-21 LBLA  Porque cuando os dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, no seguimos fábulas ingeniosamente inventadas (subjetivo), sino que fuimos testigos oculares de su majestad (objetivo).  17  Pues cuando El recibió honor y gloria de Dios Padre, la majestuosa Gloria le hizo esta declaración: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido;  18  y nosotros mismos escuchamos esta declaración, hecha desde el cielo cuando estábamos con El en el monte santo.  19  Y así tenemos la palabra profética más segura (los profetas del AT), a la cual hacéis bien en prestar atención como a una lámpara que brilla en el lugar oscuro, hasta que el día despunte y el lucero de la mañana aparezca en vuestros corazones.  20  Pero ante todo sabed esto, que ninguna profecía de la Escritura es asunto de interpretación personal,  21  pues ninguna profecía fue dada jamás por un acto de voluntad humana, sino que hombres inspirados por el Espíritu Santo hablaron de parte de Dios.

2Pe 2:1-3 LBLA  Pero se levantaron falsos profetas entre el pueblo, así como habrá también falsos maestros entre vosotros, los cuales encubiertamente introducirán herejías destructoras, negando incluso al Señor que los compró, trayendo sobre sí una destrucción repentina.  2  Muchos seguirán su sensualidad, y por causa de ellos, el camino de la verdad será blasfemado;  3  y en su avaricia os explotarán con palabras falsas. El juicio de ellos, desde hace mucho tiempo no está ocioso, ni su perdición dormida.

1Jn 4:1-3 LBLA  Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo.  2  En esto conocéis el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios;  3  y todo espíritu que no confiesa a Jesús, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, del cual habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.

Se sobrio, sufre, trabaja y cumple tu ministerio… (vv. 5-6)

5  Pero tú, sé sobrio en todas las cosas, sufre penalidades, haz el trabajo de un evangelista, cumple tu ministerio.  6  Porque yo ya estoy para ser derramado como una ofrenda de libación, y el tiempo de mi partida ha llegado.

Nuestro amor por Jesús y su venida se expresa por medio de una vida sobria de arduo trabajo y sacrificio siendo sostenidos por su gracia.

Se sobrio[11] – velando y orando día noche en preparación para su regreso.

Mat 26:41 LBLA  Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.

1Ts 5:1-6 LBLA  Ahora bien, hermanos, con respecto a los tiempos y a las épocas, no tenéis necesidad de que se os escriba nada.  2  Pues vosotros mismos sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como un ladrón en la noche;  3  que cuando estén diciendo: Paz y seguridad, entonces la destrucción vendrá sobre ellos repentinamente, como dolores de parto a una mujer que está encinta, y no escaparán.  4  Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que el día os sorprenda como ladrón;  5  porque todos vosotros sois hijos de la luz e hijos del día. No somos de la noche ni de las tinieblas.  6  Por tanto, no durmamos como los demás, sino estemos alerta y seamos sobrios.

1Pe 1:13 LBLA  Por tanto, ceñid su entendimiento para la acción; sed sobrios en espíritu, poned su esperanza completamente en la gracia que se os traerá en la revelación de Jesucristo.

1Pe 4:7-8 LBLA  Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed pues prudentes y de espíritu sobrio para la oración.  8  Sobre todo, sed fervientes en vuestro amor los unos por los otros, pues el amor cubre multitud de pecados.

Sufre penalidades[12] – perseverando en el sufrimiento con verdadera pasión por Jesús.

2Ti 2:1-5 LBLA  Tú, pues, hijo mío, fortalécete en la gracia que hay en Cristo Jesús.  2  Y lo que has oído de mí en la presencia de muchos testigos, eso encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.  3  Sufre penalidades conmigo, como buen soldado de Cristo Jesús.  4  Ningún soldado en servicio activo se enreda en los negocios de la vida diaria, a fin de poder agradar al que lo reclutó como soldado.  5  Y también el que compite como atleta, no gana el premio si no compite de acuerdo con las reglas.

2Ti 2:8-13 LBLA  Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre los muertos, descendiente de David, conforme a mi evangelio;  9  por el cual sufro penalidades, hasta el encarcelamiento como un malhechor; pero la palabra de Dios no está presa.  10  Por tanto, todo lo soporto por amor a los escogidos, para que también ellos obtengan la salvación que está en Cristo Jesús, y con ella gloria eterna.  11  Palabra fiel es ésta: Que si morimos con El, también viviremos con El;  12  si perseveramos, también reinaremos con El; si le negamos, El también nos negará;  13  si somos infieles, El permanece fiel, pues no puede negarse a sí mismo.

Stg 5:10-11 LBLA  Hermanos, tomad como ejemplo de paciencia y aflicción a los profetas que hablaron en el nombre del Señor.  11  Mirad que tenemos por bienaventurados a los que sufrieron. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el resultado del proceder del Señor, que el Señor es muy compasivo, y misericordioso.

Trabaja como un evangelista – llenos de valor y del poder del Espíritu somos diligentes para dar testimonio del evangelio sin temor al hombre.

Sal 40:9-10 LBLA  He proclamado buenas nuevas de justicia en la gran congregación; he aquí, no refrenaré mis labios, oh SEÑOR, tú lo sabes.  10  No he escondido tu justicia dentro de mi corazón; he proclamado tu fidelidad y tu salvación; no he ocultado a la gran congregación tu misericordia y tu fidelidad.

Sal 96:1-3 LBLA  Cantad al SEÑOR un cántico nuevo; cantad al SEÑOR, toda la tierra.  2  Cantad al SEÑOR, bendecid su nombre; proclamad de día en día las buenas nuevas de su salvación.  3  Contad su gloria entre las naciones, sus maravillas entre todos los pueblos.

Isa 40:9-10 NBLH  Súbete a un alto monte, Oh Sion, portadora de buenas nuevas. Levanta con fuerza tu voz, Oh Jerusalén, portadora de buenas nuevas; Levántala, no temas. Dile a las ciudades de Judá: “Aquí está su Dios.”  10  Miren, el Señor DIOS vendrá con poder, Y Su brazo gobernará por El. Con El está Su galardón, Y Su recompensa delante de Él.

Hch 4:29-30 NBLH  “Ahora, Señor, considera sus amenazas, y permite que Tus siervos hablen Tu palabra con toda confianza,  30  mientras extiendes Tu mano para que se hagan curaciones, señales y prodigios mediante el nombre de Tu santo Siervo Jesús.”

Cumple tu ministerio – completamos la obra que el Señor nos confíe sin desfallecer.

2Ti 4:16-18 LBLA  En mi primera defensa nadie estuvo a mi lado, sino que todos me abandonaron; que no se les tenga en cuenta.  17  Pero el Señor estuvo conmigo y me fortaleció, a fin de que por mí se cumpliera cabalmente la proclamación del mensaje  y que todos los gentiles oyeran. Y fui librado de la boca del león.  18  El Señor me librará de toda obra mala y me traerá a salvo a su reino celestial. A Él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

La corona de justicia: la recompensa de los que aman su venida (vv. 7-8)

7  He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado[13] la fe.  8  En el futuro me está reservada la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me entregará en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

Habiendo peleado con gran intensidad y terminado su carrera al serle fiel al Señor, Pablo está seguro de la gloriosa recompensa que recibirá del Señor en el futuro.” Su visión y esperanza estaba totalmente puesta en su amado Señor Jesús y su segunda venida. El Juez justo habrá de recompensarlo grandemente al resucitarlo de los muertos y concederle gloria, honor e inmortalidad: vida eterna” (Rom. 2:6-7).

1Co 9:19-27 NBLH  Porque aunque soy libre de todos, de todos me he hecho esclavo para ganar al mayor número posible.  20  A los Judíos me hice como Judío, para poder ganar a los Judíos. A los que están bajo la Ley, como bajo la Ley, aunque yo no estoy bajo la Ley, para poder ganar a los que están bajo la Ley.  21  A los que están sin ley, como sin ley, aunque no estoy sin la ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo, para poder ganar a los que están sin ley.  22  A los débiles me hice débil, para ganar a los débiles. A todos me he hecho todo, para que por todos los medios salve a algunos.  23  Y todo lo hago por amor del evangelio, para ser partícipe de él.  24  ¿No saben que los que corren en el estadio, todos en verdad corren, pero sólo uno obtiene el premio? Corran de tal modo que ganen.  25  Y todo el que compite en los juegos se abstiene de todo. Ellos lo hacen para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.  26  Por tanto, yo de esta manera corro, no como sin tener meta; de esta manera peleo, no como dando golpes al aire,  27  sino que golpeo mi cuerpo y lo hago mi esclavo, no sea que habiendo predicado a otros, yo mismo sea descalificado.

Al haber vivido una vida de amor, obediencia y devoción extrema a su Dios, Pablo no tiene nada que temer delante del Juez y por lo tanto ama su venida.

1Jn 4:16-21 NBLH  Y nosotros hemos llegado a conocer y hemos creído el amor que Dios tiene para nosotros. Dios es amor, y el que permanece en amor permanece en Dios y Dios permanece en él.  17  En esto se perfecciona el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio, pues como El es, así somos también nosotros en este mundo.  18  En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra castigo (en el Día del Juicio), y el que teme no es hecho perfecto en el amor.  19  Nosotros amamos porque El nos amó primero.  20  Si alguien dice: “Yo amo a Dios,” pero aborrece a su hermano, es un mentiroso. Porque el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios a quien no ha visto.  21  Y este mandamiento tenemos de Él: que el que ama a Dios, ame también a su hermano.

Nosotros como Pablo damos testimonio de que el “Juez está a las puertas” (San. 5:9) y vivimos como es digno de Él y su Reino venidero.

Apo 22:17 RV1995  El Espíritu y la Esposa dicen: «¡Ven!». El que oye, diga: «¡Ven!». Y el que tiene sed, venga. El que quiera, tome gratuitamente del agua de la vida…  20  El que da testimonio de estas cosas dice: «Ciertamente vengo en breve». ¡Amén! ¡Ven, Señor Jesús!

  1. [1]G1263 διαμαρτύρομαιdiamartúromai de G1223 y G3410; atestiguar o protestar fervientemente, o (por implicación) con exhortación:- encarecer, exhortar, dar (testimonio), testificar, testimonio.
  2. [2]G2015πιφάνειαepifáneia de G2016; manifestación, i.e. (específicamente) la venida de Cristo (pasada o futura):- manifestación, aparición, resplandor, venida.
  3. [3]G2784κηρύσσωkerússo de afinidad incierta; proclamar (como proclamador público), específicamente verdad divina (el evangelio):- predicar, pregonar, proclamar, publicar, heraldo, divulgar.
  4. [4]G2122εκαίρωςeukaíros adverbio de G2121; oportunamente:- (a) tiempo.
  5. [5]G171καίρωςakaíros adverbio de lo mismo que G170; inoportunamente:- fuera de tiempo.
  6. [6]G1651λέγχωelenjo de afinidad incierta; refutar, amonestar:- acusar, convencer, convicto, redargüir, reprender.
  7. [7]G2008πιτιμάωepitimáo de G1909 y G5091; imponer sobre, i.e. censurar o amonestar; por implicación prohibir:- encargar, mandar, reconvenir, reprender.
  8. [8]G3870παρακαλέωparakaléo de G3844 y G2564; llamar cerca, i.e. invitar, invocar (por imploración, exhortación o consolación):- orar, presentar, rogar, alentar, amonestar, animar, confortar, consolación, consolar, exhortación, exhortar, exigencia.
  9. [9] G3454μθοςmúdsos tal vez de la mismo que G3453 (mediante la idea de colegiatura); cuento, i.e. ficción («mito»):- fabula.
  10. [10] Para algunos las genealogías se refieren a los eones gnósticos o series de emanaciones de la unidad divina; para otros a las genealogías del AT interpretadas alegóricamente por Filón (un filósofo judío-helenista profundamente influenciado por Platón), las cuales se convirtieron en la base de un sistema sicológico, o genealogías del AT adornadas con fábulas. (Traducido de Vincent’s Word Studies de E-Sword)
  11. [11]G3525νήφωnéfo de afinidad incierta; abstenerse de vino (mantenerse sobrio), i.e. (figurativamente) ser discreto:- sobrio, velar.
  12. [12]G2553κακοπαθέωkakopadséo de lo mismo que G2552; atravesar adversidad:- aflicción, afligir, (sufrir) penalidad, soportar (aflicciones).
  13. [13] G5083 τηρέω teréo de τερός terós, (vigilia; tal vez afín a G2334); guardar (de pérdida o daño, propiamente por mantener el ojo sobre; y así difiriendo de G5442, que es propiamente prevenir que escapen; y de G2892, que implica una fortaleza o líneas completas militares de aparato), i.e. notar (una profecía; figurativamente cumplir un mandato); por implicación detener (en custodia; figurativamente de mantener); por extensión retener (para fines personales; figurativamente mantener sin casar):- guarda, conservar, custodiar, reservar.
Henry Bruno

Henry Bruno

Coordinador y maestro

Henry es un discípulo de Jesús, esposo de Aneliz y padre de cuatro hermosas hijas. Su pasión es hacer discípulos que estén firmes en el evangelio, dando testimonio de la verdad y preparados para recibir a Jesús de los cielos al perseverar en fe, esperanza y amor hasta el fin del siglo. Actualmente se encuentra en el Medio Oriente donde sirve al Señor junto a su familia. Pueden contactarlo a henryespera@gmail.com.