El mensaje del Reino y sus exigencias

por | Jul 10, 2014 | Artículos, John Harrigan, Recursos

La parábola del sembrador es una de las parábolas más conocidas de Jesús, la cual El describió como siendo determinante para poder entender todas las parábolas: “¿No entienden esta parábola? ¿Cómo, pues, comprenderán todas las otras parábolas? (Mar. 4:13) Mateo dice que la semilla es “el mensaje del reino” (Mat. 13:19). Sin lugar a dudas cualquier judío en el tiempo de Jesús hubiera entendido naturalmente que este mensaje se refería al reino mesiánico judío. Como cuando los discípulos le preguntaron a Jesús después de Su resurrección, “Señor, ¿restaurarás en este tiempo el reino a Israel?” (Hch. 1:6) Por lo tanto, la parábola de Jesús se trata de como la gente responde al mensaje del “Rey de los judíos” que vendrá (Mat. 27:11), Aquel que juzgará a los vivos y a los muertos, y quien restaurará los cielos y la tierra, y regirá gloriosamente desde Jerusalén—es decir el “reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesús el Mesías” (2 Ped. 1:11).

Este mensaje es bastante ofensivo para muchos gentiles pues es radicalmente judío, estando centrado en la nación de Israel. Para muchos es también bastante “vergonzoso” pues huele a una religión “primitiva” de antes de la Ilustración. Sin embargo quienes lo rechazan son catalogados por Jesús como semillas en el camino quienes no se salvarán (Luc. 8:12). Al ser tanto judío como ofensivo para la opinión moderna, este mensaje naturalmente atrae persecución porque exige, entre otras cosas, exclusividad religiosa (sólo hay un medio para ser salvo), el sacrificio de ambiciones en esta vida (toma tu cruz cada día), y el reconocimiento de la elección judía (el evangelio es al judío primero y también al gentil, ver Rom. 1:16).

Quienes buscan primero la aprobación del hombre y rehúsan asumir una postura firme por algo en esta vida no obtendrán la vida eterna; estas son las semillas que cayeron en pedregales. Este mensaje también exige nuestras propias vidas. Quienes piensan que están exentos de sacrificar su vida en esta vida se hallarán a sí mismos calladamente divididos entre dos señores: “los deseos de las demás cosas entran y ahogan la palabra” (Mar. 4:19); el mensaje es “[ahogado] por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida” (Luc. 8:14). Estas son las semillas entre espinos—aquellos que son engañados para que piensen que pueden vivir para esta vida y también obtener la vida eterna. ¡Oh Dios ayúdanos a ser la buena semilla en la buena tierra (Luc. 8:15); “los cuales oyen la palabra, la aceptan y dan fruto” (Mar. 4:20).

John Harrigan

John Harrigan

Autor

John es un plantador de iglesias y misiólogo que vive en Columbia, SC con su esposa Lydia y sus cuatro hijos. El viaja y enseña acerca de la Cruz, la gran comisión y el regreso de Jesús.  Su sitio web es gospelofchristcrucified.com.