La esperanza bíblica simplificada

por | Jul 9, 2013 | Artículos, Bill Scofield, Recursos

Antes de casarme se me metió en la cabeza que quería ser pintor. Afortunadamente tenía un par de compañeros de cuarto en el momento que eran artistas muy talentosos. Ya que tenía poca experiencia y estaba completamente sin entrenamiento en la pintura sus consejos fueron de gran ayuda.

Algo que ambos me dijeron es que era importante empezar con el panorama y luego tomar el tiempo para añadir los detalles. Ambos me aseguraron que esta era la mejor manera de pintar con precisión. ¡Después de mis primeras pinturas descubrí que este sencillo consejo fue de gran ayuda! Fue bastante útil para mí como pintor para representar sistemáticamente todo lo que quería exponer, pero mucho más útil para los que observaban la pintura.

Algo que he descubierto en el estudio de las Escrituras es que Dios hace las cosas de esa misma manera. Dios es un narrador magistral. No sólo es un maestro al contar la historia, sino que ya que Él es el Creador, realmente puede contar la historia por medio de la creación de eventos e historias.

Cuando Dios comenzó a diseñar la línea de la historia de las Escrituras comenzó con una línea de tiempo muy básica—los detalles fueron puestos después. El marco básico establecido en la Biblia es un marco cronológico de este siglo seguido por el siglo venidero. Este siglo ha sido caracterizado por la maldición sobre la creación, el pecado y el orgullo del hombre. El siglo venidero se caracterizará por la eliminación universal (no gradual) de la maldición, y el trato absoluto con el pecado y orgullo del hombre.

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No es nada complicado, ¿verdad? Los autores de la Biblia así lo creían. Esta simple línea de tiempo no sólo era el marco por el cual toda información nueva era procesada, sino que era el ancla de su esperanza. ¿Cómo se explica el mal en la tierra? Varias décadas después de la resurrección de Jesús, Pablo afirma que todavía estamos en “este presente siglo malo” (Gal. 1:4). Este no fue un sermón de 5 puntos demostrando que este no era el siglo venidero. El mensaje del Evangelio establece claramente cuando es el siglo presente y cuando será el siglo venidero (Cf. Mt 12:32; Mc 10:30; Lc 18:30, 20:34, Rom 8:18; 1 Cor 1:20; 2:06ss; 03:18; 2 Cor 4:4; Gál 1:04; Efe 1:21; 1 Tim 6:17; Tit 2:12; Heb 6:05).

¿Es difícil proveer para su familia? Oh, entonces no es el siglo venidero. ¿Conoces a alguien cuyo cuerpo está enfermo? ¿Cualquier persona que ha muerto recientemente? ¿Quizás una persona que está siendo oprimida por otra?  ¿O sabes si alguien ha visto al Mesías prometido estableciendo su Gobierno en el monte Zión? O tal vez los que han perdido seres queridos que han muerto en Cristo, ¿han salido ya de la tumba? La Biblia presenta una respuesta sencilla para estas preguntas – no estamos en el siglo venidero.

Pues bien, ¿qué pasa con la sanidad divina? ¿Qué hay de la profecía? ¿Resucitar a los muertos? ¿Los dones del Espíritu Santo? Todo esto, por su misma definición, son parte de este siglo. ¿Quién necesita ser sanado si tienen un cuerpo glorificado? ¿Quién necesita una impresión del Espíritu en su corazón cuando todos le conocerán desde el más pequeño hasta el más grande?

Entonces, ¿cómo debemos entender la actividad del poder del Espíritu, y cuál es su propósito? Hebreos 6:5 identifica al poder del Espíritu Santo como los ‘poderes del siglo venidero “. Esta simple frase nos ayuda a entender muchas cosas. En primer lugar, nos deja saber que los milagros y la presente manifestación del Espíritu se entienden dentro de una simple línea de tiempo. Estos pertenecen al siglo venidero, pero son dados ahora a manera de ‘garantía’ (cf. Ef. 1:13; 2 Cor. 1:22; 2 Cor. 5:05) con el fin de dar testimonio del siglo venidero.

Así que, cuando el poder del Espíritu (el Señor sabe que estoy desesperado por el poder del Espíritu) se derrama en medio nuestro es para hacernos volver a la simple cronología del Evangelio. Estamos en este presente siglo malo, pero el siglo venidero ciertamente está por llegar. Aquellos que han sido calificados por la sangre de Cristo para entrar en el Reino que vendrá, reciben confirmación al ver los poderes del siglo venidero siendo demostrados ahora por medio de ellos.

Mi exhortación para todos ustedes es que no se desvíen de la sencillez del Evangelio. El lenguaje astuto e inspirador de muchos hoy en día, no debe desviarnos de la simple expectativa que mantuvieron los Apóstoles en su ansiosa esperanza por el siglo venidero, cuando la maldad, la tiranía, la muerte y el pecado serán abolidos. Hasta entonces, den testimonio del siglo venidero por el poder del Espíritu Santo y por su conducta. Sin duda llegará. Es nuestra esperanza bendita y única.

Por tanto, ceñid vuestro entendimiento para la acción; sed sobrios en espíritu , poned vuestra esperanza completamente en la gracia que se os traerá en la revelación de Jesucristo. (1 Pedro 1:13)

Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres, enseñándonos, que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesús, (Tit 2:11-13)

Gracia y paz a todos ustedes mientras nos congregamos, animándonos unos a otros al amor y las buenas obras MUCHO MAS al ver que el Día se acerca.

Bill Scofield

Bill Scofield

Coordinador y maestro

Bill es un maestro de la Biblia, esposo y padre de cinco hijos y una hija. El y su esposa Charis ayudan a supervisar The Watch (La Vigilia) – una comunidad de creyentes dedicados a la oración en Redding, California. Como hijo de misioneros Bill vivió en Guatemala por muchos años y por eso tiene un gran amor por Latinoamérica. Su ministerio se enfoca en preparar a otros para el Día del Señor y su Reino venidero por medio de la enseñanza de la Biblia, el discipulado y las misiones. Pueden visitar su sitio billscofield.com o contactarlo a wscofield@gmail.com.